Cuando llega la dificultad y las pruebas, en los momentos de angustia, de duda o enfermedad, es bueno decir al Señor que seguimos creyendo en El.
1. Señor, Tu siempre me has dado...
La fuerza necesaria,
y, aunque débil,
Creo en Ti.
2. Señor, Tu siempre me has dado
La paz de cada día,
y, aunque angustiado,
C...reo en Ti.
3. Señor, Tu siempre me has guardado
En la prueba,
Y, aunque estoy en ella,
Creo en Ti.
4. Señor, Tu siempre has alumbrado
Mis tinieblas,
Y, aunque no tengo luz,
Creo en Ti.
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Muy buen sitio! Hermosos pensamientos!Vicky
ResponderEliminargracias
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